Según la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), “un programa de detección precoz de cáncer de mama bien organizado y cumplimentado por parte de los pacientes, debe reducir la mortalidad en un 20 por ciento en mujeres de más de 50 años”.

Hoy desde Comunidad Schindler, os informamos sobre alguna de las pruebas de detección y prevención del cáncer de mama más comunes y efectivas:

Las mamografías (examen por rayos-X de dosis baja)

Son uno de los procedimientos más eficaces al detectar tumores asintomáticos. Las investigaciones confirman que las mamografías periódicas (bianuales)

Autoexploración mamaria

Examinarse de forma regular es una de las mejores formas de detectar un cáncer de mama en una fase temprana. La forma de proceder para una palpación mamaria es:

  1. Con los brazos colgando a ambos lados del cuerpo, se debe observar si los senos presentan el aspecto y tamaño habituales
  2. Es importante observar si se presentan bultos en las axilas.
  3. Se debe palpar con la yema de los dedos, presionando el seno con movimientos circulares y comenzando desde la zona más alejada del pezón en donde deberemos observar si se produce alguna secreción

Otros métodos de detección

Métodos como el ultrasonido o las imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI), que aunque no se utilizan regularmente por la elevada tasa de falsos positivos, pueden ser útiles para las mujeres que tienen un riesgo muy alto de desarrollar cáncer de mama, aquellas con tejido mamario denso o cuando se detecta un bulto o una masa durante un examen de mama.

Por otro lado, existen programas autonómicos de detección precoz de este tipo de tumores, como el que facilita la CCAA de Madrid  a los residentes de Madrid de entre 50 y 69 años. (DEPRECAM)

Además de las acciones de detección, para la prevención del cáncer de Mama desde Comunidad Schindler os recomendamos:

  • Seguir una dieta rica en fibra (frutas y verduras). La obesidad y el sobrepeso aumentan la probabilidad de tener cáncer de mama después de la menopausia.
  • Hacer ejercicio físico. El estilo de vida es fundamental. La vida sedentaria y la falta de ejercicio físico son factores de riesgo que aumentan entre un 6% y un 13% el riesgo de padecer un tumor de estas características, especialmente el que afecta a mujeres postmenopáusicas.
  • Evitar anticonceptivos orales o pastillas anticonceptivas. Algunos estudios sugieren que los anticonceptivos orales aumentan levemente el riesgo de padecer cáncer de mama aunque este tema aún es objeto de investigación.
  • Evitar la ingesta de alcohol. La investigación actual sugiere que consumir más de 1 o 2 bebidas alcohólicas por día, lo que incluye cerveza, vino y licor, aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama, así como también el riesgo de que el cáncer reaparezca después del tratamiento.
  • El tabaco. Estudios recientes sugieren que fumar antes de tener hijos (especialmente en la adolescencia) es un factor de riesgo para tener cáncer de mama.
  • Evitar radiación. La exposición a radiación ionizante a edades tempranas puede aumentar el riesgo de que la mujer contraiga cáncer de mama. Por ejemplo, la radiación terapéutica en el tórax por linfoma de Hodgkin puede aumentar el riesgo de cáncer de mama.
  • Evitar terapias hormonales para los síntomas de la menopausia, sobre todo en tratamientos prolongados. No obstante, hay que resaltar que no todos los tratamientos tienen riesgo. Consulta a tu ginecólogo.