La piel del rostro es extremadamente delicada y sufre los daños causados a diario por el estrés, la contaminación, la falta de hidratación, la mala alimentación, etc. Actualmente por la falta de tiempo o dinero muchas veces no le damos a nuestra piel los cuidados que requiere. Pero, se acabaron las excusas; hoy te vamos a dar unos consejos para hacer tu mascarilla facial en casa.

Los profesionales recomiendan la aplicación de una mascarilla facial al menos una vez a la semana, ya que es un remedio cosmético muy efectivo para el cuidado de la piel y en tan solo unos minutos contribuye a iluminar el rostro, eliminar impurezas y proporcionar mayor hidratación.

Existen múltiples tipos de mascarillas faciales, pero para que realmente podamos apreciar los beneficios sobre nuestra piel, debe contener los principios activos adecuados a nuestro tipo de dermis.

¿Quieres saber cómo hacer una mascarilla facial fácil y barata en casa? Antes de nada, deberás desmaquillarte y limpiarte bien la cara para poder aplicarte la mascarilla y conseguir una máxima eficacia. Y ahora, atento a los siguientes consejos que te damos.

Para todo tipo de pieles

En primer lugar te proponemos una mascarilla facial perfecta para cualquier piel. Aclara tu piel con la mascarilla de linaza. La linaza es una semilla que contiene mucílagos y pectinas, nutrientes que conseguirán suavizar tu piel, reducir la aparición de arrugas y aclarar las manchas de tu rostro.

Mezcla la linaza con agua, y ponlo a calentar al baño maría. Se formará una pasta que tendrás que retirar del fuego y dejar enfriar. Cuando esté tibia aplícatela en la cara y déjala actuar durante 15 minutos antes de retirarla.

Para pieles grasas

Para acabar con las pieles grasas te recomendemos dos tipos de mascarillas faciales muy fáciles de hacer en casa.

Mascarilla de fresas: Necesitarás fresas, yogurt y un poco de agua. Machaca unas cuantas fresas y mézclalas con media taza de yogurt natural. Después, aplícatela en la cara durante 20 minutos y quítatela con agua tibia.

Mascarilla de avena: Necesitarás avena, y leche o agua. Mezcla dos cucharadas de avena con leche (si la piel es seca) o con agua (si la piel es grasa). Así, conseguirás una pasta suave que tendrás que aplicarla con masajes circulares sobre tu piel. Déjala actuar durante 15 minutos. Luego retírala con agua templada.

Di adiós a los granos

Si quieres deshacerte de esos granos tan antiestéticos que invaden tu cara, te proponemos tres opciones de mascarilla facial:

Necesitarás una zanahoria y mucha agua. Parte en trozos la zanahoria y cocínala con abundante agua. Cuando la zanahoria esté cocida haces un puré. Déjalo enfriar y aplícalo sobre las zonas afectadas.

Necesitarás un limón, azúcar y unas gotas de aceite. Parte el limón por la mitad y extraer su jugo para hacer un zumo al que deberás añadir un poco de azúcar (media cucharada) y las gotitas de aceite. Finalmente, tendrás que aplicártelo durante cinco minutos por la cara y después aclararlo.

Necesitarás una aspirina y un poco de agua. Machaca bien la aspirina y mézclala con agua hasta convertirla en una pasta. Después, aplica esa pasta con un bastoncillo en las zonas afectadas por los granos. Déjalo actuar unos minutos antes de retirarlo. Conseguirás reducir esos granitos que te cubren la cara.

No más pieles deshidratadas

Aquí tienes dos tipos de mascarillas muy efectivas para hidratar tu piel.

Mascarilla natural de aguacate. Gracias a las proteínas y a las vitaminas A, B y E que contiene, el aguacate hidrata y protege la piel de las agresiones externas. Para esta mascarilla necesitarás un aguacate, nata, zumo de limón y zumo de zanahoria. Tendrás que triturar medio aguacate y mezclarlo con una cucharadita de zumo de limón, de nata y dos de zanahoria. Después, solo tendrás que aplicártelo en la cara, dejarlo actuar durante 20 minutos y lavarte posteriormente la cara con agua tibia.

Mascarilla de plátano: Necesitarás un plátano, miel de abeja y harina de avena. Machaca bien el plátano, añade una cucharada de miel y cinco de harina de avena. Mezcla bien todos los ingredientes hasta conseguir una pasta. Aplícate esa pasta en el rostro y déjala actuar durante 15 minutos. Retírala con abundante agua templada y verás enseguida tu piel más hidratada.

Hidrata tu piel irritada

¿Tienes la piel enrojecida? Con esta mascarilla de miel aliviarás la irritación de tu piel. Ya que la miel es rica en sales minerales, vitaminas y aminoácidos, lo que le proporciona propiedades calmantes, antibióticas y purificantes.

Necesitarás miel de abeja, un poco de agua de rosas y un algodón. Aplícate la miel en la cara y déjala reposar durante unos 15 minutos. Después, empapa en agua tibia de rosas un algodón para retirar la mascarilla del rostro.

Piel más fina y suave

¿Quieres una piel más suave y limpia? Consíguelo con esta mascarilla de huevo y miel, muy sencilla de hacer en casa. La clara de huevo es un alimento rico en proteínas, conocido por su gran eficacia como tensor natural. Además, ayuda a disminuir el tamaño de los poros y actúa como antiarrugas.

Necesitarás una clara de huevo, miel de abeja y un zumo de limón. Tan solo tienes que batir bien la clara de huevo, añadir una cucharada de miel y otra de zumo de limón. Mezcla suavemente los tres ingredientes y aplica la mezcla en la cara. Déjala actuar durante al menos 20 minutos antes de retirarla.

Ten en cuenta nuestros consejos… y… ¡voilá! disfrutarás de una piel perfecta