Lo sentimos: ha llegado. El periodo de vacaciones ha terminado y la vuelta a la rutina es una realidad y no hay nada ni nadie que pueda hacer nada para evitarlo. Lo que sí que existen son trucos para que ese regreso al trabajo, al colegio y a la vida cotidiana sea más llevadero. Como hicimos anteriormente, en Comunidad Schindler te damos tips para que la vuelta a la rutina no sea tan difícil.

 

 Consejos para la vuelta a la rutina

  • Para dar la bienvenida a la normalidad, el mejor aliado es empezar a retomar la rutina diaria y los horarios unos días antes: despertarse a buena hora, volver a las comidas y las cenas a las horas a las que se hace durante los meses de trabajo, además de volver a incorporar hábitos de alimentación saludables, dejando a un lado los aperitivos y los refrigerios por las noches.
  • Planificar las actividades: cuando se vuelve a la normalidad, esta puede resultar caótica los primeros días. Por ello, una agenda en la que ordenar y planificar todo lo referente a la vida laboral y familiar puede resultar muy útil.
  • Detener los pensamientos negativos es fundamental: la vuelta a la rutina es inminente y afrontarla con positividad ayuda a afrontar un nuevo curso sin dramas.
  • Establece un nuevo punto de partida: concentrarse en un proyecto vital ilusionante debe de ser la mayor motivación. En este sentido, lo más importante es que esa nueva ilusión sea alcanzable: la próxima escapada con la familia, una comida con amigos, una excursión al campo…
  • ¡Comienza la operación bañador! Es en septiembre cuando se debe volver al gimnasio a retomar la actividad física y no pasada la Semana Santa, como muchos suelen hacer. Además, volver al gimnasio ayudará a conciliar el sueño, éste será de mayor calidad y, por lo tanto, se rendirá mejor en el trabajo.
  • Durante las vacaciones se acumulan muchos asuntos pendientes, los cuales suelen ser motivo de agobio en los primeros días de vuelta al trabajo. No se puede pretender realizar todo en un día así que lo ideal es comenzar con asuntos como contestar correos electrónicos, devolver llamados y ponerse al día con temas más urgentes; y dejar para los días siguientes los asuntos más livianos.