Uno de los símbolos inequívocos de la bella Italia es su deliciosa y suculenta pasta. Una de las recetas más aclamadas mundialmente dentro de la extensa variedad de la cocina italiana son los spaguetis a la carbonara, los cuales puede que nunca hayas probado correctamente a pesar de ser uno de los platos típicos. La elaboración de esta receta, más concretamente de la salsa carbonara, es uno de los mitos culinarios más extendidos dentro de la cocina internacional. En Comunidad Schindler nos encanta ayudarte con recetas de todo tipo. Apunta la receta real de los spaguetis a la carbonara y cuáles son los formatos que mejor casan con ella.

La nata, un mito en la salsa carbonara

La verdadera receta de la auténtica salsa carbonara no puede estar más lejos de la utilización de la nata y la cebolla, los ingredientes son los siguientes:

  •           Huevos enteros y muy frescos
  •           Guanciale o becon en su defecto
  •           Ajo
  •           Pecorino romano (queso de oveja)
  •           Parmigiano reggiano (queso parmesano)
  •           Aceite de oliva virgen extra
  •           Sal
  •           Pimienta

Una vez conocidos los ingredientes necesarios para su elaboración, ¡manos a la obra!

  1. Bate en un recipiente los huevos y añádeles el parmigiano rallado, la pimienta y la sal. Bate hasta obtener un compuesto cremoso y homogéneo.
  2. Para acompañar a esta salsa, la pasta más indicada es el spagueti aunque la tradición también acepta los bucatini y le fettuccine, en definitiva, siempre formatos largos.
  3. En una sartén amplia rocía un hilo de aceite virgen extra y saltea el bacon cortado previamente en tiras.
  4. Saltea los spaguetis en la sartén junto al bacon a fuego vivo durante 30 segundos y apaga.
  5. Añade a los spaguetis los huevos batidos con el queso y la mezcla. Es muy importante que hayas retirado la sartén del fuego ya que con el calor residual el huevo cogerá la consistencia necesaria sin cuajar del todo manteniendo así su cremosidad.

Ya solo queda disfrutar antes de que se enfríe porque la carbonara recién hecha es un piacere di un altro mondo.