Si hay algo que caracterice a las cenas de Navidad, más allá de aguantar al cuñado o a la suegra de turno, son los empachos. Entrantes, primer y segundo plato, postres, turrones, polvorones, copas de sobremesa y un largo etcétera de copiosas cantidades que buscan ser el menú perfecto de Navidad.

La cantidad de víveres es algo que solo uno mismo puede controlar, pero qué comer y que estas comidas no sean muy pesadas es algo que está al alcance de cualquier mano. El mejor truco pasa por evitar las salsas y los alimentos muy grasos o con un alto valor calórico. Anota estos menús navideños “ligeros” para poder repetir de mazapán y roscón todas las veces que quieras.

Entrante

Una buena idea para dar comienzo a la velada son los langostinos, un marisco con poco contenido graso y rico en proteínas. Introdúcelos en el horno con un poco de sal gorda hasta que la cáscara se dore, ¡buenísimo! Otras opciones para abrir boca pueden ser las gambas o los champiñones al ajillo y las almejas a la marinera. ¡Para todos los gustos! Echa un vistazo a los entrantes que te proponemos en este artículo.

Primer plato

Prepara una receta ligera y deja que el segundo sea el plato fuerte del menú. Empezar con una sopa de verduras o de marisco es una idea muy apropiada que gusta a mayores y a niños. Pero si quieres quedarte con todos tus invitados, anota este sencillo plato: cuece lombarda y saltéala con ajos y manzana.

Plato principal

No hay duda, lo más rico es el cordero, el solomillo y la merluza en salsa verde, pero estos platos pueden hacer que tengas pesadillas por los ardores y, más aún, si se trata de una cena. Anota este plato: pollo al horno con patatas panaderas y piña; una receta baja en grasa y con un alto contenido en fibra gracias a la piña. ¡Triunfarás con este menú completo!