¿Tienes hijos pequeños y no hay manera de conseguir que coman verduras? Por desgracia, esto es algo que ocurre en muchas familias, ya que los pequeños de la casa no siempre están dispuestos a dar su brazo a torcer y comer de manera saludable. Por esa razón hemos preparado este artículo en el que te damos todas las claves para hacer que los niños coman verduras.

Hay ocasiones en las que convencer a los niños de que las acelgas o las judías verdes no son su enemigo, es un trabajo en sí mismo. Sin embargo, si consigues que tus hijos coman, aunque sea solo un par de tipos de verduras, tu esfuerzo merecerá la pena. Además, aunque no lo creas, conseguir que tus hijos coman productos frescos de temporada te puede ayudar a gastar menos.

Si no tienes claro cómo hacer comer verduras a los niños ¡sigue leyendo!

  • Sé fuerte y constante. Te parecerá un tópico pero todos sabemos que los niños pueden cogerse unas rabietas capaces de provocar el fin del mundo si se lo proponen. Ante estas situaciones es fácil acabar cediendo. Sin embargo, a la larga, esto no beneficiará a tus hijos lo más mínimo, ya que, como bien sabemos, las frutas y las verduras son necesarias para mantener una alimentación saludable. Por esa razón, la paciencia y la perseverancia serán tu mejor aliado. Debes darles a probar distintas verduras varias veces hasta que acaben aceptando alguna.
  • Predica con el ejemplo. Podrás decirles lo que sea, pero si tus hijos no te ven comiendo verdura, te resultará mucho más difícil convencerlos para que ellos lo hagan. No olvidemos que los niños aprenden los hábitos que ven, por lo que será más sencillo inculcarles la costumbre de comer vegetales si tú lo haces. Aun así, hay que tener presente que el hecho de que a ti te encante la coliflor no necesariamente implica que tus hijos vayan a cogerle el gusto, es cuestión de probar hasta dar con la que les guste (o toleren).
  • Sirve raciones pequeñas. Al final, es mejor conseguir que prueben una gran variedad de frutas y verduras que hacer que un día se coman un plato entero y hasta arriba de un mismo tipo, ya que puede ser que al día siguiente no quieran ni ver nada que sea ni remotamente verde. Recuerda que se trata de localizar aquellos vegetales que les gusten.
  • No les obligues a comerse todo el plato. Si ya les puede costar darle un par de mordiscos a un alimento que no les gusta, lo único que conseguirás si les fuerzas a terminarse todo el plato, es que lo aborrezcan aún más.
  • Intenta cambiar la manera en la que sirves las verduras. Si presentas las verduras de otra forma y las disfrazas un poco, te será más sencillo convencer a los niños de que coman verdura. Camufla las verduras que no les gusten en un puré o incluso, en zumos o batidos de frutas (en estos últimos, un puñadito de espinacas ni se nota pero los nutrientes se mantienen). Otra manera de meter vegetales disimuladamente en sus comidas es hacer croquetas de verduras o ponerlas en las pizzas, hamburguesas y tortillas. Las verduras también se pueden incluir en otros platos que tengan bastante sabor por sí mismos de manera que no afecten en demasía al resultado final y a tus hijos no les suponga un problema aceptar dichas recetas.
  • Haz que se involucren en el proceso. Es mucho más probable que los pequeños de la casa estén dispuestos a probar las frutas y las verduras si han ido contigo al supermercado, han elegido ellos mismos los productos y luego te han ayudado a prepararlos. Si además cuentas con un pequeño jardín y tus hijos tienen la oportunidad de ayudar a plantar algunos vegetales, les hará mucha ilusión probarlos una vez estén listos para consumir.
  • Utiliza el refuerzo positivo. Si premias a tus hijos cuando se coman un plato entero de verdura o decidan comerse algún vegetal por voluntad propia, conseguirás hacer que la comida sea una experiencia positiva y que no estén en guardia cada vez que entren en la cocina. Los premios no tienen que ser grandes cosas, simplemente pasar un rato más en el parque al día siguiente, elegir el postre…

¿Qué te parecen estos consejos? ¿Aplicas alguno en tu día a día? Esperamos que esta información te ayude a conseguir que tus hijos, por fin, coman verdura.

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