El verano llega a su fin y, aunque haya muchos que cogen sus vacaciones en este mes intentando evitar el aumento de calor y las aglomeraciones, la mayoría ya han disfrutado de unos buenos días de desconexión y relax en los meses de junio, julio y agosto. Como todos sabemos nada es eterno y la vuelta a la normalidad y a la dura realidad es inminente, a la que se suma la vuelta al cole para aquellos que tienen hijos. Pero no te preocupes, con nuestros consejos podrás volver al trabajo sin caer en el tan doloroso síndrome post-vacacional.

Ritmo y positividad para superar la vuelta a la rutina

Intenta comenzar a trabajar con ritmo progresivo. Si la agenda te lo permite, analiza qué tareas tienes que hacer, prioriza por urgencia y empieza por las más sencillas o las que más te guste hacer.

Descansa correctamente y ¡nada de siestas! Se acabó eso de trasnochar y levantarte tarde. Intenta acostarte antes de medianoche y dormir al menos ocho horas. Evita las siestas para lograr este fin. ¡Y así no las echarás tanto de menos cuando estés en la oficina!

Reduce el alcohol y la cafeína/teína. Como el alcohol es un depresor del sistema nervioso central, no ayuda para nada a superar el bajón de la vuelta a la rutina. Opta por beber sólo en las comidas y mejor bebidas fermentadas, como cerveza o vino, frente a las destiladas. Los cafés y los tés con cafeína/teína también pueden aumentar tu estrés, así que sustitúyelos por bebidas no excitantes.

¡Muévete! El deporte, además de ayudarte a liberar endorfinas, hace posible que nuestra mente se libere del estrés al concentrarse en la ejecución del ejercicio físico, ayudándote a afrontar la vuelta con actitud positiva. Esto es fundamental para poder solucionar los problemas o dificultades de la vida con lucidez y eficacia.

Piensa en positivo. Intenta minimizar los pensamientos negativos que no te aportan buenas vibraciones. Darle vueltas a la cabeza tan sólo aumentará la ansiedad. Para lograrlo, haz cosas que te gusten después del trabajo, cuídate, sal con amigos…