Llega el esperadísimo verano, pero el verano con hijos supone para las familias buscar planes para niños y adolescentes, para que esta época no sea una pérdida de tiempo y aprovechen para hacer actividades que les entretengan durante tantos días.

Las vacaciones de verano son una época estupenda para disfrutar del tiempo de ocio en familia, pero para que esto realmente sea así y todos disfruten de la época estival, es necesario tener alguna planificación. Te proponemos algunos planes para hacer con niños y adolescentes durante el verano para que realmente sean unos días de descanso para todos.

Aunque es importante buscar la actividad más adecuada para la edad de cada hijo, hay planes especialmente atractivos para el verano que permiten disfrutar a niños y adolescentes.

  • Los tradicionales campamentos de verano son realmente socorridos y al mismo tiempo divertidos para chicos y chicas. Los hay de todo tipo, en campo y en ciudad, de varios días o de media jornada, de aventura, culturales… pero en cualquiera de ellos nuestros hijos estarán ocupados con una tarea diferente a la que realizan a lo largo del año y que les permitirá conocer a nuevos amigos.
  • Las actividades de voluntariado son especialmente positivas para los adolescentes. Al principio no suelen ir muy motivados, pero en cuanto empiezan a colaborar consiguen sacar lo mejor de sí mismos. Se dan cuenta de que realmente son útiles y necesarios para otros, y que dedicar su tiempo a quien más lo necesita es un gran regalo. En esta área hay distintas actividades como acompañar a ancianos, entretener a niños, atender en comedores sociales… cualquier tarea es buena si se trata de echar una mano a los demás.
  • También orientado a adolescentes, una muy buena opción es buscar un trabajo remunerado. Durante unas horas pueden dedicarse a un trabajo temporal acorde con su edad y sus aptitudes. Un ejemplo muy frecuente es el de trabajar como monitor en campamentos infantiles, donde bajo la supervisión de un monitor profesional, colaboras en el entretenimiento de los más pequeños. Otros jóvenes hacen el curso de socorrismo y aprovechan para el verano para trabajar vigilando en las piscinas de colegios, polideportivos o urbanizaciones. Comienzan a hacerse responsables y a ganarse su propio dinero, todo son ventajas.
  • Uno de los planes para niños y adolescentes durante el verano, es empezar a practicar un deporte nuevo. Si, por ejemplo, llevan todo el año con el fútbol es el momento para probar si les gusta el bádminton. Hay que buscar deportes que les generen cierto interés y lanzarse, seguro que el aprendizaje les enriquece.
  • El verano ofrece también la oportunidad de dedicar más tiempo a las actividades culturales. La mayoría de las ciudades cuentan con centros culturales municipales donde se ofrecen actividades muy variadas para los niños durante el verano. Una de los actividades preferidas por los niños, suelen ser los grupos de teatro, que sirven como iniciación en el mundo de la escena y donde ensayan una obra que estrenan al final del campamento.
  • Entre las actividades culturales también generan interés los clubes de lectura, una magnífica actividad para todas las edades y que permite fomentar la afición lectora entre los niños.
  • Si el niño tiene cierta curiosidad por la música, el verano es la época perfecta para empezar a tocar un instrumento. Tiene más tiempo libre que a lo largo del curso, de modo que podrá dedicarle más horas a practicarlo. Para esto puede recurrir a un profesor particular o apuntarse a un curso donde además podrá hacer nuevas amistades.
  • Actualmente la gran mayoría de los chicos y chicas están entusiasmados por la tecnología, la manejan con gran soltura y dedican horas a ella. Por este motivo, entre los planes para niños y adolescentes, hay que destacar los cybercamp, donde los chicos aprenden robótica, programación, diseño de juegos de ordenador, páginas web o la utilización de muchas otras herramientas tecnológicas.
  • Debido al furor de los programas de televisión, actualmente proliferan los cursos y campamentos de cocina, donde además de centrarse en la gastronomía conviven con otros niños con la misma afición y disfrutan con actividades deportivas y al aire libre.
  • Muchos padres aprovechan para que sus hijos salgan al extranjero, que perfeccionen otro idioma y además aprendan a desenvolverse en otro entorno. Una manera de hacerlo y algo más económica son los cursos de intercambio. Tu hijo adolescente pasará unas semanas viviendo con una familia de otro país y el hijo de esa familia pasará otras semanas viviendo con vosotros.

Sea como sea, y aunque suponga un descabale de la logística familiar, hay que ver el verano como una oportunidad de pasar más tiempo juntos, en familia, haciendo cosas que las obligaciones habituales del curso no nos permiten; desde ir al cine, visitar museos, ir a parques de atracciones, hacer excursiones por el campo, o a un río, pasear por la ciudad… para muchas actividades no es necesario una gran inversión de dinero, la inversión será el tiempo que compartido en familia es una recompensa impagable tanto para padres como para los hijos.