Bajan las temperaturas, se reducen las horas de luz natural, comienzan las lluvias, los árboles empiezan a perder el follaje… todas estas son características propias de esta época del año. Desde septiembre y hasta diciembre, esta estación, llena de festivos por el Día de Todos los Santos o el famoso y ansiado “Puente de diciembre”, nos lleva a los días de frío y humedad. Para disfrutar de los mejores planes de otoño, anota estos tres planes que no podrás dejar de llevar a cabo.

Parajes naturales, vendimia, hoteles rurales…

En el Pirineo oriental, se encuentra el mayor tesoro natural de valor ecológico de nuestro país. La Selva de Irati (Navarra) es el segundo mayor hayedo-abetal más extenso de toda Europa, después de la famosa Selva Negra de Alemania, gracias a las  17.000 hectáreas de hayedos, pastizales, abetos y frescas aguas. Un plan ideal para los amantes de la naturaleza. Aunque, en este paraje hay planes para todos los gustos ya que la Selva de Irati se encuentra muy próxima a Roncesvalles, puerta del Camino de Santiago en España. Historia y naturaleza, todo en uno.

Desde agosto hasta noviembre, se celebra la época de la vendimia, momento en el que productores de vino y bodegas recogen la uva (dependiendo de si es más temprana o tardía) abriendo las puertas del mundo enológico a los amantes del vino. Los mejores lugares para disfrutar de esta fiesta, La Rioja, la Riviera del Duero y Euskadi.

Uno de los mayores fenómenos naturales propios del otoño es la migración de aves en busca de zonas más cálidas. Para disfrutar de este espectáculo, donde se pueden observar especies singulares a las que no estamos acostumbrados, es el Parque Natural de Doñana (Huelva). Un plan ideal para disfrutar toda la familia.

Para disfrutar de todos estos planes, nada mejor que un hotel rural. Escoge el que más se ajuste a tus gustos, y sumérgete en la naturaleza para que este otoño sea único.