Los ríos de España fueron la primera vía, la más natural, de cruzar y descubrir la Península Ibérica. Hoy lo siguen siendo, ya como una actividad turística o de aventura. Para el turista tranquilo, que busca nuevas perspectivas de viejos paisajes es una opción espléndida y asequible. Lejos del mar y sus marineros, hay varios barcos que van por ríos en España.

Del Pisuerga al Delta del Ebro

Descubre Valladolid desde otro punto de vista navegando en La Leyenda del Pisuerga, un precioso barco inspirado en los barcos de vapor que surcaban el Mississippi en el siglo XIX.

El barco recorre el río Pisuerga desde la Playa de las Moreras, donde se encuentra el rascacielos Duque de Lerma, hasta el Puente de la Hispanidad, una de las obras de ingeniería más prominentes de la ciudad. Veremos lugares como la Rosaleda, el Puente Mayor, el desaparecido Palacio de la Ribera o el Museo de la Ciencia.

Puentes, sauces, olmos, palomas y patos estarán presentes durante los 13 kilómetros de recorrido. Además, un narrador os deleitará con historias y leyendas de los distintos lugares que se recorren y de Valladolid en general.

Un poco más al Sur podemos disfrutar de la experiencia de un relajante y ameno crucero fluvial panorámico por el río Guadalquivir en Sevilla mientras admiras las hermosas vistas de la capital hispalense. Un complemento perfecto para tus visitas monumentales y una gran oportunidad de hacer grandes fotos y vivir un momento romántico con tu pareja o una emocionante experiencia de navegación para toda la familia.

El río Guadalquivir no es solo el protagonista de la vida de Sevilla, además dota de una personalidad única a la ciudad. Tendrás la posibilidad de disfrutar de la perspectiva monumental sevillana desde el río en un barco que recorre algunos de los más bellos rincones de la capital.

Otro viaje interesante que merece la pena descubrir, es una travesía en barco por el Delta del Ebro. El barco se puede coger en el puerto fluvial del Deltebre, y hace un recorrido de una hora y media donde se visitan zonas de interés paisajístico como son la Isla de Buda, la Isla de Sant Antoni y el Garxal.

Durante el trayecto normalmente se pueden divisar diferentes aves que viven en el Delta del Ebro: patos, flamencos y pájaros de todo tipo. Un magnífico y grandioso paisaje, que podrás observar desde el agua. Todo un placer en todos los sentidos y una excursión muy recomendable para ir con niños.