Con la rapidez con la que crece la población a nivel mundial y con la emigración cada vez más constante de los habitantes a las zonas urbanas, se ha hecho necesaria la construcción de edificios más altos para acoger a un mayor número de personas y, sobre todo, eficientes, para que la garantía de proporcionar la movilidad sea completa. Y Schindler 7000 es la apuesta de la compañía suiza para conseguir este objetivo: el de diseñar el ascensor del futuro.

China, Chile, India o EE.UU ya utilizan Schindler 7000

Schindler lleva años apostando e impulsando la movilidad ecológica, gracias a su compromiso de disminuir el impacto medioambiental. Sus productos están reconocidos según los estándares de eficiencia energética que combina calidad y seguridad y, por eso, un millón de personas en todo el mundo confían cada día en sus productos y servicios.

Las ciudades crecen al ritmo marcado por la huella que dejamos en el mundo y los enormes rascacielos que construimos van presentando mayores desafíos para el transporte vertical de hoy en día. Schindler se ha comprometido a responder a esos desafíos por muchos años y, con el modelo Schindler 7000, logra que el transporte en las construcciones más altas del mundo se haga de forma rápida, cómoda y segura. China, Chile, India, EEUU son algunos de los países que ya cuentan con este ascensor en sus edificios más importantes.

El tráfico diario sobre los asfaltos de las ciudades se traslada también al interior de las oficinas en los edificios con más altura de las grandes metrópolis. Schindler, empresa familiar suiza que cuenta con una larga tradición en el transporte vertical y horizontal desde 1874, provee de soluciones globales con la máxima calidad y fiabilidad, demostrando que la innovación forma parte de su camino con Schindler 7000, con una capacidad de carga de 4.000 kg (un embarque) o 2x 2.250 kg (doble embarque) y con un desplazamiento de hasta 500 m a una velocidad de 10 m/s.