Sí, como has leído, los rascacielos sin ascensores existen. Parece una locura pensar que se construyan edificios de esas características y que no se instalen sistemas de ascensores en ellos, más cuando en Comunidad Schindler ya te contamos cómo son los ascensores del futuro. Aquí, te descubrimos algunos de esos edificios y las circunstancias que les rodean.

InTempo (España)

Este “majestuoso” rascacielos se encuentra en Benidorm y es una muestra de los años en lo que el ladrillo estaba en auge. Según sus arquitectos, en 2013, este edificio “marcará un época y se convertirá probablemente en el símbolo de una filosofía arquitectónica”. Esto no fue así y su construcción estuvo plagada de problemas.

Uno de estos problemas fue la codicia, ya que en un principio este edificio fue diseñado para tener 20 pisos de altura, pero en un acto de obtener mayores beneficios decidieron dotarle de mayor altura. En la actualidad el rascacielos tiene 47 plantas y 269 viviendas. Este aumento supuso un coste. El diseño original estaba contemplado un hueco del ascensor lo suficientemente grande para un edificio de 20 plantas, pero en el proceso de ampliación nadie pensó en el rediseño de los ascensores, ya que un edificio de 47 pisos requiere más espacio para motores más potentes. Pero ese espacio, no existía.

Posteriormente, esta información fue cuestionada por una foto en la que, supuestamente, se ve cómo un periodista había subido en ascensor hasta el piso 45.

Chongqing (China)

En China, más concretamente en el municipio de Chongqing, no hay solo un edificio con este problema, si no seis rascacielos sin ascensores. 

Estos seis rascacielos están interconectados entre ellos y tienen salidas a diferentes carreteras de la ciudad, conocida como “Ciudad de la Montaña” por su orografía. Sus vecinos sufren a diario la falta de ascensor en las tareas cotidianas, como hacer la compra.

Burj Khalifa (Dubai)

El edificio más alto del mundo, el Burj Khalifa, en Dubai, se encontró ante un problema parecido. En 2014, Emaar Properties, la inmobiliaria propietaria de la torre anunció una huelga de mantenimiento indefinida que impediría el uso de los 58 ascensores de la torre.

Esta drástica medida se debía a que gran parte de los residentes de la torre llevaban casi dos años sin pagar los gastos de la comunidad, y esto hacía imposible la gestión del edificio y el abono de las nóminas de los trabajadores.