En otro artículo te hemos hablado del coste aproximado que tendrá el material escolar de tus hijos para el curso 2019-2020. Pero el trabajo de los padres no acaba ahí, ya que una vez adquirido el equipamiento llega la tarea de tratar de mantenerlo en buen estado para que dure todo el año y, si hay suerte, poder reciclar algunos de eso elementos para el año siguiente.

El primer paso para conseguir que el material escolar sea más duradero es cuidarlo.

El material escolar puede sufrir un deterioro importante a lo largo del curso si no aplicas ni les inculcas a tus hijos ciertas normas sobre el buen trato del material, el orden y la responsabilidad. Mantener todo en su sitio y tratar de no ir cargando todo el material de un lado para otro hará que éste sufra menos.

En ocasiones los colegios se convierten en zona bélica para el material escolar. Estos consejos te ayudarán a ganar la batalla y evitarán que tengas que duplicar los gastos.

En la Comunidad Shindler hemos desarrollado unos cuantos trucos para conservar mejor tanto el material escolar como el uniforme de tus hijos para que les duren todo el curso (y si es posible, parte del siguiente):

  • Cuadernos y libros de texto. Forrar los libros es imprescindible si no quieres que las cubiertas acaben destrozadas a final de curso (sobre todo si tienes varios hijos y la idea es que los pequeños hereden los libros de los mayores). Para evitar pérdidas y confusiones, lo mejor es poner tanto en la primera página como en una al azar en mitad del libro (la primera página se puede arrancar sin alterar el contenido), el nombre, apellidos, curso y clase a la que pertenece tu hijo. En cuanto a los cuadernos, si puedes elegir, mejor que sean de tapas duras y estén bien encuadernados, ya que de esta manera aguantarán mejor todas las idas y venidas dentro de la mochila.
  • Rotuladores y subrayadores. Para asegurarte de que la tinta no se seque y de que la punta no se estropee, debes instruir a tus hijos para que los tapen bien siempre antes de devolverlos al estuche.
  • Lápices de colores. En este caso, todo dependerá de la edad que tengan tus hijos, ya que los niños muy pequeños tienden a ser más bruscos y a apretar en exceso cuando utilizan material de papelería, por lo que es fácil que acaben rompiendo las minas de los lápices y teniendo que sacarles punta constantemente, lo que hará que tengas que comprar nuevos, antes de que el curso termine. Sin embargo, si consigues convencerles de que suavicen sus trazos, puede que la caja de lápices sobreviva al año escolar completo.
  • Pinturas líquidas. Para administrar mejor la cantidad de pintura, es aconsejable verter un poco en la tapa del bote y que los niños cojan de ahí la que necesiten. Por otra parte, hay que asegurarse de que los botes queden bien cerrados al terminar las actividades para evitar que la pintura se seque o se derrame.
  • Si hay lápices, tiene que haber sacapuntas. Este artículo en general requiere poco mantenimiento, aunque es desaconsejable soplar para limpiarlo, ya que la humedad que desprende el aliento puede acabar por oxidar su pequeña cuchilla y hacer que, al cabo de un tiempo, deje de cumplir adecuadamente su función. Guardarlo en el estuche cada vez se use, evitará que se pierda con facilidad.
  • Uniforme escolar. Además de recomendar a tus hijos que sean cuidadosos (aunque sabemos que los más pequeños probablemente harán oídos sordos), el uso de coderas y rodilleras para retrasar el desgaste de las prendas será imprescindible en la mayoría de los casos. También os recomendamos marcar cada prenda con el nombre, para evitar pérdidas. Por otra parte, hay ciertos aspectos que vale la pena tener en cuenta a la hora de lavarlos:
      • Revisar los bolsillos. Los niños son muy dados a meter cualquier cosa en sus bolsillos, por ello, es importante revisarlos antes de echar el uniforme a lavar, ya que así evitarás que se desmenucen papeles o que se estropee toda la ropa en caso de que alguna cera de colores haya acabado en remojo.
      • Mejor con agua fría. Quitando aquellas prendas cuya etiqueta especifique que deban ser lavadas con agua caliente, es mejor siempre lavar con agua fría, ya que la caliente tiende a maltratar los tejidos y a facilitar que la ropa destiña.
      • Separa por colores. Es el truco más básico, pero prestar atención a la hora de poner la lavadora puede ahorrarte algún disgusto, ya que si se cuela un calcetín rojo cuando vas a lavar las camisas o polos blancos del uniforme, la cosa puede acabar en compra de nuevo material escolar.

Estos son algunos de los consejos que puedes seguir para conseguir que el material escolar y el uniforme de tus hijos les dure todo el año. ¿Aplicarás alguno?