Te explicamos cómo hacer la compra semanal y gastar menos. ¡Apto para todos los bolsillos!

 

No solo por no desperdiciar sino por optimizar recursos y gastar en lo que realmente nos apetece, queremos compartir contigo algunos trucos sobre cómo hacer tu compra semanal y ahorrar cada vez que vayas al supermercado. Seguro que muchos trucos los conoces porque son puro sentido común, pero nunca está de más recordarlos, especialmente si gracias a ellos vamos llenando la hucha para algún capricho veraniego. El objetivo es tratar de comprar un poco más barato y asignar los recursos que tenemos a lo que realmente nos apetece.

Toma nota de nuestros consejos y ya verás cómo vas notando el ahorro cada mes:

  • Ve a la compra con la lista hecha y sin hambre. Es de Perogrullo, pero aquí estamos para recordarlo; si te ciñes a la lista y no te lanzas a por lo que te apetece en ese momento, te evitarás sorpresas al llegar a la caja. La compra impulsiva es el mayor enemigo de nuestro bolsillo y, de paso, de la buena alimentación.
  • Es preferible hacer la compra semanal en lugar de mensual. Estarás pensando “sí claro ¡cómo me sobra tiempo!”. Por problemas de horarios solemos pegarnos la panzada para hacer una compra mensual enorme, llenando varios carros con productos y pasando horas en el hipermercado. Pero, en la mayoría de las ocasiones, esta compra no llega a cubrir las necesidades de todo el mes y los productos frescos no resisten tantos días en buenas condiciones, así que, sí o sí, nos toca volver a comprar. Es preferible hacer compras más pequeñas, en tiendas más accesibles donde podamos ver las ofertas, los productos frescos, comparar los artículos, dejarnos aconsejar por los dependientes. Lo ideal sería combinar ambas opciones; hacer compras mensuales para los productos no perecederos y reservar para la compra semanal los productos frescos.
  • Ojo con los tamaños y cantidades de los productos. Más grande suele ser sinónimo de más económico. Pero hay que pensar antes de lanzarse; aunque te salga en proporción más barato comprar una lata de atún de 5 kilos, si te caduca antes de consumirla y te toca tirarla a medias, estarás malgastando el dinero. Lo mismo sucede con las ofertas 3×2 o similares, son recomendables para productos de perfumería, droguería y no perecederos.
  • No deseches las marcas blancas. Según en qué productos las marcas blancas son un factor esencial para el ahorro en la cesta de la compra. Las marcas blancas son más baratas, aunque en algunos productos la calidad deja mucho que desear. Hay que probar para poder comparar y saber valorar si compensa gastar en ellas o no. Según un estudio el mayor margen entre la marca comercial y la marca blanca se encuentra en los cereales.
  • Atención a la compra online. Ten en cuenta los gastos de envío, porque puede que lo que te ahorres en la compra lo gastes en el transporte a domicilio. También tendrás que comparar los precios entre supermercados on line, las diferencias pueden llegar a ser muy altas, así que tampoco es mala idea recurrir a los comparadores de precio on-line para ver dónde sale mejor la compra.
  • Apuesta por los productos de temporada. Consumir producto de temporada no sólo es más barato, también es más sostenible. Para saber cuándo es la temporada de cada producto, nada mejor que darse una vuelta por el mercado o la tienda de turno, preguntar en los puestos y ver cuáles son los productos más baratos del momento. Seguro que disfrutas de la experiencia.
  • Compra los productos exóticos en el mercado. Cada vez hay más cocinillas en las casas deseando cocinar nuevas recetas con productos de otros países. Si este es tu caso te aconsejamos que huyas de los supermercados para comprar esos productos “de importación”. Los productos considerados exóticos suelen ser absurdamente altos.
  • Evita los alimentos procesados, y esto ya no es solo un tema de dinero sino también de salud. Gran parte de nuestro gasto en la compra se va en productos procesados o comida ya elaborada y envasada. La mejor manera de ahorrar es comprar menos productos preparados y cocinar más.
  • Cuidado con la etiqueta “ecológico”. Aunque no hay estudios que demuestren que sean más sanos y nutritivos, sí es verdad que la producción de los productos ecológicos suele ser más sostenible. Pero fíjate bien, ya que no significa que sean productos de temporada ni de proximidad, por lo que, en algunos casos, los precios pueden dispararse simplemente por llevar la etiqueta “ecológico”.

Con estos consejos sobre cómo hacer tu compra semanal para evitar las trampas en los supermercados, seguro que te ahorras un dinerito que te vendrá de perlas para estas vacaciones de verano. ¿tienes más ideas para compartirlas con nosotros?