Este domingo 21 de octubre se celebra el Día Mundial del Ahorro de Energía, una fecha que nació con el objetivo de que la sociedad reflexione sobre el consumo energético del día a día. Por ese motivo desde Schindler, comprometidos con el ahorro de energía, queremos hablar sobre las bombillas de bajo consumo y sus ventajas frente a la bombilla tradicional.

Ahorrar energía es la manera más sencilla y asequible que tienen los ciudadanos para tener un impacto menos negativo en el medio ambiente sin renunciar al confort. Para ello, basta con seguir una serie de hábitos cotidianos gracias a los cuales se puede optimizar los procesos productivos y el empleo de la energía, utilizando lo mismo o menos para producir más bienes y servicio.

          Uso de bombillas de bajo consumo

      Desde 2012, todas las bombillas que se fabrican en España son de bajo consumo. Estas, además de por consumir menos, destacan por ofrecer más intensidad luminosa y de mayor calidad. En la actualidad, hay tres modelos:

o   LED: Son las más duraderas y las que menos electricidad consumen. Sin embargo, son las que más dañan al medioambiente.

o   Halógenas: Son las que más luminosidad dan, con un toque más cálido que el resto. Pero tiene la desventaja de que son las que menos duran.

o   Fluorescentes: Consumen poco y son las más fáciles de encontrar en el mercado, pero tardan más en lucir a su máxima potencia.

–        La cocina es una de las estancias en la casa que más energía consume. Para guisar, es recomendable usar el calor residual del horno o la vitrocerámica, ya que no lo pierden inmediatamente cuando se apaga.

–          Aunque parezca difícil, es aconsejable mantener una temperatura adecuada del hogar. Los expertos defienden que sea entre 20 y 23 grados en invierno y los 22 y 25 en verano.

–          El ahorro del agua es más sencillo de lo que los ciudadanos creen. Así, con una ducha de cinco minutos al día  -el tiempo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS)- se economizan 3.500 litros al mes. Además, al utilizar la lavadora y el lavavajillas siempre con una carga máxima se puede ahorrar un 50% de agua cada mes.

–          Suena a tópico, pero utilizar el transporte público, la bicicleta o los coches eléctricos en lugar del automóvil privado es una de las medidas más sostenibles que existen. Según un estudio de la revista ‘Science’, por cada tonelada de dióxido de carbono que una persona emite en cualquier parte de este planeta, desaparecen tres metros cuadrados de hielo ártico en verano.